El deseo

El deseo

Apareció desde que te vi. Está dentro de mi, golpeándome una y otra vez en la cabeza. Colocado entre el hipotálamo y la amígdala, todo mi cerebro es puro deseo.
Ni pienso, ni veo, solo siento.
Ni pensar en ti me tranquiliza.
El deseo ni se calma ni se acaba, solo crece cada día más.
Lo noto en mi piel, cada poro siente la necesidad de estar en contacto contigo.
Respirarte.
El deseo desencadena la pasión.
Y la pasión es locura.
Y yo estoy loco por ti.
Loco de deseo.
Loco.
Deseo tenerte.
Te deseo.
Constantemente.
Te vas y antes de irte ya te deseo de nuevo.
Quédate.
Los dos: tú y el deseo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s