Un cuento

Un cuento

“Había una vez un padre que viéndose mayor, quiso dejar sus tierras a sus tres hijos. Los reunió y les explicó las ventajas de que siguieran formando una única propiedad, también les dijo que necesitaba nombrar un administrador y para ello les iba a someter a una prueba. Fue al salón de la casa y les pidió que trajeran algo del mercado del pueblo con que llenarlo y para ello les ofreció una única moneda a cada uno de ellos. Marcharon por separado.
A media mañana apareció el mayor montado en un carro de paja, la esparció por la sala y casi la llena, pero quedaron espacios sin cubrir. Por la tarde llegó el mediano con un carro repleto de sacos de plumas, los lanzó al aire uno a uno y toda la sala se cubrió de plumas blancas, ¡la sala se había llenado! Pero poco a poco, las plumas fueron cayendo, amontonándose sin llegar a cubrir ni la mitad del espacio.
Todos esperaban al hermano menor. Había anochecido cuando se presentó en el umbral de la puerta. Sólo llevaba un paquetito en la mano, sus hermanos se miraron y rieron despectivamente, tenían claro que con eso no iba a llenar nada. El pequeño se colocó en mitad de la estancia y empezó a desatar el paquete, sacó una vela y la encendió, súbitamente la sala se inundó de luz, el padre lo miró con satisfacción y sus hermanos mayores con admiración. La luz aporta el conocimiento que en definitiva es lo único que nos llenará en nuestra vida
Acoge al que te trae luz, porque te trae la verdad”.
Este cuento lo explicaba mi amiga Isabel, lo cuento en su memoria.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s