Noches de segundos

dias segundos

La espera siempre es contada por días y sin embargo la verdadera espera es nocturna… y cuando llega, se va en segundos.

¿Qué tiene la noche que hace que sea más larga estando solo y mucho más corta acompañado?

La espera deseada es adictiva. Uno se habitúa a no tener y sólo a desear. Esa adicción es altamente tóxica porque dibuja un escenario y personajes irreales, imaginados por uno mismo y dotándolos de la maravilla de lo esperado y despojándolos de la realidad, estoy solo yo y su ausencia.

Y llega un día que se produce el encuentro, inesperado, lleno de ilusión y a la vez real que hace que toda la magia se vuelva dolorosa realidad. El tiempo pasa tan rápido que no da tiempo a comprobar, porque algunas cosas se miden con algo más que miradas e insinuaciones. Llega el alba y la marcha, queda el rastro del aroma, el resto de calor que va enfriándose, de la misma forma que enfría la eterna espera. Retales de realidad que cosen un parche más en la tela de la ilusión. Nuestro presente es un pachtwork de imágenes, retazos de realidad inventada con fantasía vivida.

Los días parecen años y las noches segundos, si hay con quien compartirlas, porque si no es así, la noche es la condena que sufre el que no vive pensando el presente y anhela un mañana de amor. El amor se necesita hoy, si no es así se convierte en insomnio, en la vigilia del que espera una carta que aún está por escribir.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s